Spanish Edition
Literature
El audaz
Spanish BooksWhale Edition by Benito Pérez Galdós
Una novela temprana de Galdós sobre ambición, política, violencia y crisis social en España.
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Book introduction
El audaz
El audaz muestra a Galdós antes de sus grandes novelas realistas, atento ya a la tensión entre carácter, historia y conflicto político. La obra interesa por su mirada sobre España, la ambición personal, el desorden revolucionario y el nacimiento de una voz narrativa decisiva.
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El audaz
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I
Preview chapterCapítulo I - Curioso diálogo entre un fraile y un ateo en el año de 1804Preview
El padre Jerónimo de Matamala, uno de los frailes más discretos del convento de franciscanos de Ocaña, hombre de genio festivo y arregladas costumbres, dejó la esculpida y lustrosa silla del coro en el momento en que se acababa el rezo de la tarde, y muy de prisa se dirigió a la portería, donde le aguardaba una persona, que había mostrado grandes deseos de verlo y hablarle.
Poco antes un lego, que desempeñaba en aquella casa oficios nada espirituales, había trabado una viva contienda con el visitante. Empeñábase éste en ver al padre Matamala, contrariando las prescripciones litúrgicas que a aquella hora exigían su presencia en el coro; se esforzaba el lego en probar que tal pretensión era contraria a la letra y espíritu de los sagrados cánones, y oponía la inquebrantable fórmula del terrible non possumos a las súplicas del forastero, el cual, fatigado y con muestras de gran desaliento, se apoyaba en el marco de la puerta. Hablaba con descompuestos ademanes y alterada voz; contestábale el otro con rudeza, orgulloso de ejercer autoridad aunque no pasara de la entrada; y el diálogo iba ya a tomar proporciones de altercado, tal vez la cuestión estaba próxima a descender de las altas regiones de la discusión para expresarse en hechos, cuando apareció fray Jerónimo de Matamala, y abriendo los brazos en presencia del desconocido, exclamó con muestras de alborozo:
-¡Martín, querido Martín, tú por aquí! ¿Cuándo has llegado?... ¿De dónde vienes?
Contestole con frases afectuosas el viajero, y ambos entraron. Al avanzar por el claustro pudo el lego notar que hablaban con mucho calor; que el visitante no había dejado de ser displicente; que continuaba con el mismo aspecto de hastío y desdén, y que el padre Matamala se mostraba en extremo cariñoso y solícito con él.
El forastero (conviene darle a conocer antes que refiramos, textualmente, como es nuestro propósito, el acalorado diálogo que ambos personajes sostuvieron en la huerta del convento) era un joven llamado Martín Martínez Muriel; y no será aventurado asegurar que intervendrá con frecuencia en la mayor parte de los hechos de esta puntual historia. Había nacido en un pueblo de la áspera y fragosa sierra que se extiende en el centro de la Península, y de la cual, con las corrientes de los ríos y las ramificaciones de las montañas, parece emanar y difundirse por todo el suelo el genio de las dos Castillas. A la edad en que lo conocemos (no podemos afirmar que hubiera llegado a los treinta años; pero, a juzgar por su fisonomía, no necesitaba largas jornadas para llegar a ellos), había tenido una vida tan borrascosa, eran tantas y tan prodigiosas sus aventuras, que refiriéndolas llenaríamos este volumen. Algunas, sin embargo, hemos de sacar del olvido en que yacen a causa de los desdenes de la Historia.
Hijo de un hombre cuya vida fue serie no interrumpida de desventuras, aquel joven las compartió todas por una excesiva severidad del destino de su familia. Fueron sus primeros años agitados y tristes, porque de la casa habían huido las alegrías mucho tiempo antes; y siendo niño tuvo que hacer esfuerzos de hombre y de héroe para sobrellevar la vida. Semejante escuela no podía menos de robustecer su voluntad para lo sucesivo, dándole una iniciativa de que carecen los que no conocen las enseñanzas de la contrariedad. Adquirió un valor moral que rara vez nace y crece en el teatro de la dicha, y al mismo tiempo todos sus actos, lo mismo que su lenguaje y modales, adquirieron un sello de seriedad algo torva, favoreciendo en él el ejercicio de una cualidad innata de su espíritu, que en los desahogos íntimos de su ambición sintetizaba esta palabra: mandar.
Table of contents
Inside this edition
- 01Full text
- 02I
- 03Capítulo I - Curioso diálogo entre un fraile y un ateo en el año de 1804
- 04Muriel se levantó también.
- 05II
- 06Capítulo II - El señor de Rotondo y el abate Paniagua
- 07III
- 08Capítulo III - La sombra de Robespierre
- 09IV
- 10Capítulo IV - La escena campestre
- 11V
- 12Capítulo V - Pablillo
- 13= II
- 14VI
- 15Capítulo VI - De lo que Muriel vio y oyó en Alcalá de Henares
- 16VII
- 17Capítulo VII - El consejero espiritual de doña Bernarda
- 18VIII
- 19Capítulo VIII - Lo que cuenta Alifonso y lo que aconseja Ulises
- 20IX
- 21Capítulo IX - El león domado
- 22Martín hizo otro esfuerzo y calló.
- 23X
- 24Capítulo X - Que trata de varios hechos de escasa importancia pero cuyo conocimiento es necesario
- 25XI
- 26Capítulo XI - Los dos orgullos
- 27XII
- 28Capítulo XII - El doctor consternado
- 29XIII
- 30Capítulo XIII - La maja
- 31XIV
- 32Capítulo XIV - El baile de candil
- 33XV
- 34Capítulo XV - La princesa de Lamballe
- 35XVI
- 36Capítulo XVI - Las ideas de fray Jerónimo de Matamala
- 37XVII
- 38Capítulo XVII - El barbero de Madrid
- 39XVIII
- 40Capítulo XVIII - El espíritu revolucionario del padre Corchón
- 41XIX
- 42Capítulo XIX - La sentencia de Susana
- 43Rotondo siguió avanzando con pisadas de ladrón.
- 44XX
- 45Capítulo XX - Del fin que tuvo la prisión de Susana
- 46En seguida penetró en la prisión de Susana.
- 47XXI
- 48Capítulo XXI - La nobleza y el pueblo
- 49Susana no contestó y seguía mirándole.
- 50XXII
- 51Capítulo XXII - El espectro de Susana
- 52XXIII
- 53Capítulo XXIII - El pastor Fileno
- 54XXIV
- 55Capítulo XXIV - El primer programa del liberalismo
- 56XXV
- 57Capítulo XXV - La deshonra de una casa
- 58XXVI
- 59Capítulo XXVI - ¿Iré o no iré?
- 60XXVII
- 61Capítulo XXVII - Quemar las naves
- 62Todos escucharon estas palabras con profunda ansiedad.
- 63En tanto Martín y los demás continuaban reunidos.
- 64XXVIII
- 65Capítulo XXVIII - La traición
- 66XXIX
- 67Capítulo XXIX - El dictador
- 68XXX
- 69Capítulo XXX - Revoloteo de una mariposa alrededor de una luz
- 70Octubre de 1871.
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