Spanish Edition
Literature
El conde Lucanor
Spanish BooksWhale Edition by Don Juan Manuel
Don Juan Manuel reúne cuentos ejemplares donde consejo, prudencia y poder se vuelven narración memorable.
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Book introduction
El conde Lucanor
El conde Lucanor presenta diálogos entre el conde y Patronio, seguidos por relatos que enseñan a decidir ante riesgos políticos, familiares y morales. Es una obra fundamental de la prosa medieval castellana y de la narrativa ejemplar.
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Don Juan Manuel murió en 1348; la obra fue publicada o compuesta hacia 1335. Estos datos respaldan la base de dominio público de esta edición española.
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El conde Lucanor
EL LIBRO DE LOS ENXIEMPLOS DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO
EL LIBRO DE LOS ENXIEMPLOS DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO
Este libro fizo don Johan, fijo del muy noble infante don Manuel, deseando que los homes ficiesen en este mundo tales obras, que les fuesen aprovechosas de las honras, et de las faciendas, et de sus estados; et fuesen más allegados a la carrera por que pudiesen salvar las almas. Et puso en él los enxiemplos más aprovechosos que él sopo de las cosas que acaescieron, por que los homes puedan facer esto que dicho es. Et seria maravilla, si de cualquier cosa que acaezca a cualquier homne, non fallare en este libro su semejanza que acaesció a otro.
Et porque don Johan vió et sabe, que en los libros contescen muchos yerros en los trasladar--cuidando por la una letra que es la otra, en escribiéndolo, múdase toda la razón, et por aventura confóndese--et los que despues fallan aquello escripto, ponen la culpa al que fizo el libro; et porque don Johan se receló desto, ruega a los que leyeren cualquier libro que fuere trasladado del que él compuso, o de los libros que él fizo, que si fallaren alguna palabra mal puesta, que non pongan la culpa a él, fasta que vean el libro mismo que don Johan fizo, que es emendado, en muchos lugares, de su letra. Et los libros que él fizo, son estos que él ha fecho fasta aqui: ~La Cronica abreviada, El Libro de los Sabios, El Libro de la Caballeria, El Libro del Infante, El Libro del Caballero et del Escudero, El Libro del Conde, El Libro de la Caza, El Libro de los Engeños, El Libro de los Cantares~. E estos ~Libros~ estan en el monesterio de los Fraires Predicadores que él fizo en Peñafiel. Pero, desque vieren los libros que él fizo, por las menguas que en ellos fallaren, non pongan la culpa a la su entención, mas pónganla a la mengua del su entendimiento, porque se atrevió a se entremeter a fablar en tales cosas. Pero, Dios sabe, que lo fizo por entención que se aprovechasen de lo que él diría las gentes que non fuesen muy letrados, nin muy sabidores. Et por ende, fizo todos los sus libros en romance, et esto es señal cierto que los fizo para los legos et de non muy grand saber como lo él es. Et de aqui adelante, comienza el prologo del ~Libro de los Enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio~.
En el nombre de Dios: amen. Entre muchas cosas extrañas et maravillosas que Nuestro Señor Dios fizo, tovo por bien de facer una muy maravillosa; esta es, que de cuantos homes en el mundo son, non ha uno que del todo semeje a otro en la cara; ca como quier que todos los homes han estas mismas cosas en la cara, los unos que los otros, pero las caras en si mesmas non semejan las unas a las otras. Et pues en las caras que son tan pequeñas cosas ha en ellas tan grant departimiento, menos maravilla es que haya departimiento en las voluntades et en las entenciones de los homes. Et asi fallaredes, que ningun home non se semeja del todo en la voluntad nin en la entención con otro. Et facervos he algunos enxiemplos porque lo entendades mejor:
Todos los que quieren et desean servir a Dios, todos quieren una cosa, pero non lo sirven todos en una manera, que unos le sirven en una manera et otros en otra. E otrosí, todos los que sirven a los señores, todos los sirven, mas non los sirven todos en una manera. Et los que labran et crian, et trabajan, et cazan, et facen todas las otras cosas, todos las facen, mas non las entienden nin las facen todos en una manera. Et asi, por este enxiemplo, et por otros que seríen muy luengos de decir, podedes entender, que, como quier que los homes todos sean homes, et todos hayan voluntades et entenciones, que tan poco como se semejan en las caras, tan poco se semejan en las entenciones et en las voluntades; pero todos se semejan, en tanto que, todos usan, et quieren, et aprenden mejor aquellas cosas de que se más pagan que las otras. Et por que cada homne aprende mejor aquello de que se más paga, por ende el que alguna cosa quiere mostrar a otro, débegelo mostrar en la manera que entendiese que será más pagado el que lo ha de aprender. Et porque a muchos homes las cosas sotiles non les caben en los entendimientos porque non las entienden bien, non toman placer en leer aquellos libros nin aprenden lo que es escripto en ellos. Et porque non toman placer en ello, non lo pueden aprender nin saber asi como a ellos cumpliría.
Preview chapterENXEMPLO IPreview
De lo que contesció a un Rey con un su privado.
Acaesció una vez, que el conde Lucanor estaba fablando en su poridad con Patronio, su consejero, et dijol:
--Patronio, a mi acaesció que un muy grande homne et mucho honrado, et muy poderoso, et que da a entender que es cuanto mio amigo, que me dijo pocos días ha en muy grant poridad, que por algunas cosas quel acaescieran, que era su voluntad de se partir desta tierra et non tornar a ella en ninguna manera, et que, por el amor et grant fianza que en mi había, que me quería dejar toda su tierra, lo uno vendido, et lo al encomendado. Et pues esto quiere, seméjame muy grand honra et grand aprovechamiento para mi; et vos decitme et consejadme, lo que vos paresce en este fecho.
--Señor conde Lucanor, dijo Patronio, bien entiendo que el mio consejo non vos face grant mengua, pero pues vuestra voluntad es que vos diga lo que en esto entiendo, et vos conseje sobre ello, facerlo he luego. E primeramente, vos digo, que esto que aquel que cuidades que es vuestro amigo vos dijo, non lo fizo sinón por vos probar. Et paresce que vos conteció con él, commo conteció a un Rey con un su privado.
E el conde Lucanor le rogó, quél dijiese como fuera aquello.
--Señor, dijo Patronio, un rey era que había un privado en que fiaba mucho. Et por que non puede seer que los homes que alguna buena andanza han, que algunos otros non hayan envidia dellos; por la privanza et bien andanza que aquel su privado había, otros privados daquel rey habían dél muy grant envidia et trabajábanse del buscar mal con el rey, su señor. Et como quier que muchas razones le dijieron, nunca pudieron guisar con el rey quel ficiese ningun mal, nin aun que tomase sospecha nin dubda dél, nin de su servicio. Et de que vieron que por otra manera non pudieron acabar lo que querian, ficieron entender al rey, que aquel su privado, que se trabajaba de guisar porque él muriese, et que un fijo pequeño que el rey habia, que fincase en su poder, et de que él fuese apoderado de la tierra, que faría commo muriese el mozo e que fincaría él señor de la tierra. Et commo que fasta entonce non pudieran poner en ninguna dubda al rey contra aquel su privado, de que esto le dijieron, non lo pudo sofrir el corazón que non tomase dél recelo; ca en las cosas en que tan grant mal ha, que se non pueden cobrar si se facen, ningun homne cuerdo non debe esperar ende la prueba. Et por ende desque el rey fué caido en esta dubda et sospecha, estaba con grant recelo, pero non se quiso mover en ninguna cosa contra aquel su privado, fasta que desto sopiese alguna verdad.
Et aquellos otros que buscaban mal a aquel su privado, dijiéronle una manera muy engañosa, en commo podría probar que era verdat aquello que ellos dicían, et enformaron bien al rey en una manera engañosa, segund adelante oiredes, como fablase con aquel su privado. Et el rey puso en su corazón de lo facer, et fízolo.
Et estando a cabo de algunos dias, el rey fablando con aquel su privado, entre otras razones muchas que fablaron comenzol un poco a dar a entender que se despagaba mucho de la vida deste mundo et quel parescia que todo era vanidad. Et entonce non le dijo más. Et despues a cabo de algunos dias fablando otra vez con aquel su privado, dandol a entender que sobre otra razón comenzaba aquella fabla, tornol a decir que cada dia se pagaba menos de la vida deste mundo et de las maneras que en él veía. Et esta razón le dijo tantos días et tantas vegadas, fasta que el privado entendió que el rey non tomaba ningún placer en las honras deste mundo, nin en las riquezas, nin en ninguna cosa de los bienes, nin de los placeres que en este mundo habíe. Et desque el rey entendió que aquel su privado era bien caido en aquella entención, dijol un día: que había pensado de dejar el mundo et irse desterrar a tierra do non fuese conoscido, et catar algún lugar extraño et muy apartado en que ficiese penitencia de sus pecados, et que por quella manera, pensaba que le habría Dios merced et podría haber la su gracia por que ganase la gloria del paraiso.
Preview chapterEJEMPLO IIPreview
De lo que contesció a un homne bueno con su fijo.
Otra vez acaesció que el conde Lucanor fablaba con Patronio, su consejero, et dijol: como estaba en grant coidado et en grant queja de un fecho que quería facer; ca, si por aventura lo ficiese, sabía que muchas gentes le trabarían en ello, et otrosí, si non lo ficiese, que él mismo entendíe, quel podrían trabar en ello con razón. Et díjole cuál era el fecho, et rogol quel consejase lo que entendía que debía facer sobre ello.
--Señor conde Lucanor--dijo Patronio--bien sé yo que vos fallaredes muchos que vos podrían consejar mejor que yo, et a vos dió Dios muy buen entendimiento, que sé, que mi consejo vos face muy pequeña mengua, mas pues lo queredes, decirvos he lo que ende entiendo. Señor conde Lucanor--dijo Patronio--mucho me placería que parásedes mientes a un ejiemplo de una cosa que acaesció una vegada a un homne bueno con su fijo.
E el conde le rogó quel dijiese, que como fuera aquello.
Et Patronio dijo:
--Señor, así contesció, que un homne bueno había un fijo; e como quier que era mozo segund sus días, era asaz de sotil entendimiento. Et cada que el padre alguna cosa quería facer, porque pocas son las cosas en que algún contrallo non puede acaescer, dicial el fijo: que en aquello que él quería facer, que veía él, que podría acaescer el contrario. Et por esta manera le partía de algunas cosas quel cumplían para su facienda. Et bien cred que cuanto los mozos son más sotiles de entendimiento, tanto son más aparejados para facer grandes yerros para sus faciendas; ca han entendimiento para comenzar la cosa, mas non saben la manera como se puede acabar, et por esto caen en grandes yerros, si non han quien los guarde dellos. Et asi, aquel mozo por la sotileza que había del entendimiento et quel menguaba la manera de saber facer la obra complidamente, embargaba a su padre en muchas cosas que habie de facer. Et de que el padre pasó grant tiempo esta vida con su fijo, lo uno por el daño que se le seguía de las cosas que se le embargaban de facer, et lo al, por el enojo que tomaba de aquellas cosas que su fijo le dicía, et señaladamente lo más, por castigar su fijo et darle ejiemplo como ficiese en las cosas quel acaesciesen adelante, tomó esta manera segunt aquí oiredes:
El homne bueno et su fijo eran labradores et moraban cerca de una villa. Et un día que facían y mercado dijo a su fijo: que fuesen amos allá para comprar algunas cosas que habían mester: et acordaron de llevar una bestia en que lo trajiesen: et yendo amos a mercado llevaban la bestia sin ninguna carga et iban amos de pié et encontraron unos homes que vinían daquella villa do ellos iban. Et de que fablaron en uno et se partieron los unos de los otros, aquellos homes que encontraron, comenzaron a departir ellos entre sí et dicían que no les parescían de buen recabdo aquel homne et su fijo, pues llevaban la bestia descargada et ir entre amos de pie. E el homne bueno, después que aquello oyó, preguntó a su fijo que quel parescía daquello que dicían. Et el fijo dijo, que decían verdat, que pues la bestia iba descargada que non era buen seso ir entre amos de pié: et entonce mandó el omne bueno a su fijo que subiese en la bestia.
Et yendo asi, por el camino fallaron otros homnes: et de que se partieron dellos, comenzaron a decir que lo errara mucho aquel homne bueno, porque iba él de pié que era viejo et cansado, et el mozo que podría sofrir laceria iba en la bestia. Preguntó entonce el omne bueno a su fijo que quel parescía de lo que aquellos dicían; et él dijol quel parescía que dicían razón. E estonce mandó a su fijo, que descendiese de la bestia et subió él en ella.
Table of contents
Inside this edition
- 01Full text
- 02ENXEMPLO I
- 03EJEMPLO II
- 04EJEMPLO III
- 05ENXEMPLO V
- 06ENXEMPLO VII
- 07ENXEMPLO VIII
- 08ENXEMPLO IX
- 09EJEMPLO X
- 10EJEMPLO XI
- 11EJEMPLO XII
- 12EJEMPLO XIII
- 13EJEMPLO XIV
- 14EJEMPLO XVI
- 15EJEMPLO XVII
- 16EJEMPLO XVIII
- 17EJEMPLO XIX
- 18EJEMPLO XX
- 19EJEMPLO XXI
- 20EJEMPLO XXII
- 21EJEMPLO XXIII
- 22EJEMPLO XXIV
- 23EJEMPLO XXV
- 24EJEMPLO XXVI
- 25EJEMPLO XXVII
- 26EJEMPLO XXVIII
- 27EJEMPLO XXIX
- 28EJEMPLO XXX
- 29EJEMPLO XXXI
- 30EJEMPLO XXXII
- 31EJEMPLO XXXIII
- 32EJEMPLO XXXIV
- 33EJEMPLO XXXV
- 34EJEMPLO XXXVI
- 35EJEMPLO XXXVII
- 36EJEMPLO XXXVIII
- 37EJEMPLO XXXIX
- 38EJEMPLO XL
- 39EJEMPLO XLI
- 40EJEMPLO XLII
- 41EJEMPLO XLIII
- 42EJEMPLO XLIV
- 43EJEMPLO XLV
- 44EJEMPLO XLVI
- 45EJEMPLO XLVII
- 46EJEMPLO XLVIII
- 47EJEMPLO XLIX
- 48EJEMPLO L
- 49EJEMPLO LI
- 50capítulo XL.
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