Spanish Edition
Literature
Guzmán de Alfarache
Spanish BooksWhale Edition by Mateo Alemán
La gran novela picaresca de Alemán une aventura, hambre, delito y reflexión moral sobre el desengaño.
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Book introduction
Guzmán de Alfarache
Guzmán de Alfarache narra las andanzas de un pícaro que atraviesa pobreza, engaños, servicios, cárceles y sermones morales. Mateo Alemán amplía la picaresca hacia una visión amarga de la sociedad, el pecado y la supervivencia.
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Mateo Alemán murió en 1614; la obra fue publicada o compuesta hacia 1599. Estos datos respaldan la base de dominio público de esta edición española.
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Guzmán de Alfarache
Censura
Libro Segundo de la Vida del pícaro Guzmán de Alfarache
Por mandado do Supremo Conselho de Sancta Inquisiço, vi e examinei este livro, intitulado Segunda parte de Guzmo de Alfarache, Atalaya de la vida humana, e com as emendas que lhe fiz no fica tendo cousa alguma contra nossa santa fe e bôs costumes; antes me parece que, além do muito engenho e eloquência que nelle mostra o auctor, lhe cabe com muita razo o nome de Atalaya, porque assi como da atalaia se descobrem os perigos e se dá notícia delles aos navegantes e caminheiros, no para cair nelles, seno para os fugir, assi se pode avisar com este livro o curioso leitor, para com elle se prevenir contra muitos males que vo pelo mundo, os evitar e se defender delles. Dada em o collégio de Santo Augustino de Lisboa, a sete de septembro de 1604.
FREI ANTÓNIO FREIRE.
Vista a informaço, pode-se imprimir este livro intitulado Segunda parte de Guzmo de Alfarache, e depois de impreso torne a este Conselho para se conferir com o original, e se dar licença para correr e sem ella no correrá. Em Lisboa, a nove de septembro de 1604.
MARCO TEIXEIRA. RUI PIREZ DA VEIGA.
Privilegio
Eu, el Rei, faço saber aos que este alvará virem que Mateo Alemo, ora estante nesta cidade, me enviou dizer por sua petiço que elle compos a segunda parte do livro intitulado Guzmo de Alfarache, atalaia da vida humana, o qual imprimio nesta cidade con licença do Santo Oficio; e me pedia lhe fizesse mercê concederlhe privilégio para por tempo de dez anos nenha pessoa o possa imprimir nem mandar imprimir nem trazer de fora do reino. E vista sua petiço, por lhe fazer mercê, ei por bem que por tempo de dez anos impressor nem livreiro algum nem outra pessoa de qualquer calidade que seja no possa imprimir nem mandar imprimir nesta cidade nem trazer do fora do reino o dito livro, salvo as pessoas que para isso tivierem seu poder. E qualquer impressor, livreiro ou outra pessoa que imprimir ou mandar imprimir ou trazer de fora do reino o dito livro durante o dito tempo de dez anos, perderá para elle, Mateo Alemo, todos os volúmes que lhe forem achados; e além disso encorrerá em pena de cincoenta cruzados, ametade pera captivos e a outra ametade pera quem o acusar. E mando a todas as justiças, oficiaes e pessoas à que o conhecimento deste pertencer, que cumpro e guardem como nella se contém. O qual ei por bem que valha como carta, posto que o efeito delle aja de durar mais de un ano, sem embargo da ordenaço em contrário. Sebastiao Pereira a fez em Lisboa, a cuatro de dezembro de mil seiscentos e quatro; Durante Correa o fez escrever.
REI.
Dedicatorias
A don Juan de Mendoza Marqués de San Germán, Comendador del Campo de Montiel, Gentilhombre de la Cámara de el Rey Nuestro Señor, Teniente General de las Guardas y Caballería de España y Capitán General de los Reinos de Portugal
Preguntándole a un filósofo por qué aconsejaba que ninguno se mirase a el espejo con luz de vela, respondió que porque, reverberando aquel resplandor en el rostro, lo hacía muy más hermoso y era engaño. Advirtió en esto a los príncipes que no se fiasen mucho de las alabanzas de los oradores, porque con su estilo suave y elegante hermoseaban más las cosas. Conocerá Vuestra Excelencia, siendo notorio a todos -demás de ser costumbre mía dejar siempre vacíos que otros llenen, temiendo más la reprehensión del exceso que culpa de corto-, cuán al contrario camino en este propósito, pues la mucha notoriedad me hará pasar en silencio sus grandezas, y las que tocare será como de paso y por la posta, siéndome tan importante hablar dellas.
Preview chapterI procul; en contra numina bella paras?Preview
Contra Mercurium, Phoebum contraque Minervam,
Mortalis poterit tela movere manus?
Quisquis avarus ades, redimis qui sanguine gemmas,
Gemma tibi parvo venditur aere, veni.
Hauris ab effossa pretiosa pericula terra:
Hic liber arcanas fundet et addet opes.
Decolor est dives, fulvo quod pallet in auro:
Non sunt divitiae delitiaeque simul.
At liber hic auri venis qui pulcher abundat,
Nunc tibi delitias divitiasque dabit.
Aureus hic certe gemma est pretiosa libellus;
Quis tenui gemmam respuas aere datam?
El licenciado Miguel de Cárdenas Calmaestra a Mateo Alemán
Soneto
Que entre las armas del heroico Aquiles
templen su lira el griego y mantüano,
y entone el verso el cordobés Lucano
para las disensiones más civiles;
que con sentencias graves y sutiles
alumbre al mundo el orador romano,
y entre la fértil pluma del toscano,
sabia Helicona, tu licor destiles,
hazaña es alta y mucha gallardía,
aunque los hizo fáciles y prestos
la ocasión, los sujetos y la historia.
Pero que de la humilde picardía
Mateo Alemán levante a todos éstos,
ejemplo es digno de immortal memoria.
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Donde cuenta lo que le sucedió desde que sirvió a el embajador, su señor, hasta que salió de Roma
Guzmán de Alfarache disculpa el proceso de su discurso, pide atención y da noticia de su intento
Comido y reposado has en la venta. Levántate, amigo, si en esta jornada gustas de que te sirva yendo en tu compañía; que, aunque nos queda otra para cuyo dichoso fin voy caminando por estos pedregales y malezas, bien creo que se te hará fácil el viaje con la cierta promesa de llevarte a tu deseo. Perdona mi proceder atrevido, no juzgues a descomedimiento tratarte desta manera, falto de aquel respeto debido a quien eres. Considera que lo que digo no es para ti, antes para que lo reprehendas a otros que como yo lo habrán menester.
Hablando voy a ciegas y dirásme muy bien que estoy muy cerca de hablar a tontas, pues arronjo la piedra sin saber adónde podrá dar, y diréte a esto lo que decía un loco que arronjaba cantos. Cuando alguno tiraba, daba voces diciendo: «¡Guarda, hao!, ¡guarda, hao!, todos me la deben, dé donde diere.» Aunque también te digo que como tengo las hechas tengo sospechas. A mí me parece que son todos los hombres como yo, flacos, fáciles, con pasiones naturales y aun estrañas. Que con mal sería, si todos los costales fuesen tales. Mas como soy malo, nada juzgo por bueno: tal es mi desventura y de semejantes.
Convierto las violetas en ponzoña, pongo en la nieve manchas, maltrato y sobajo con el pensamiento la fresca rosa. Bien me hubiera sido en alguna manera no pasar con este mi discurso adelante, pues demás que tuviera escusado el serte molesto, no me fuera necesario pedirte perdón, para ganarte la boca y conseguir lo que más aquí pretendo; que aún muchos y quizá todos los que comieron la manzana lo juzgarán por impertinente y superfluo; empero no es posible. Porque, aunque tan malo cual tienes de mí formada idea, no puedo persuadirme que sea cierta, pues ninguno se juzga como lo juzgan. Yo pienso de mí lo que tú de ti. Cada uno estima su trato por el mejor, su vida por la más corregida, su causa por justa, su honra por la mayor y sus eleciones por más bien acertadas.
Hice mi cuenta con el almohada, pareciéndome, como es verdad, que siempre la prudente consideración engendra dichosos acaecimientos; y de acelerarse las cosas nacieron sucesos infelices y varios, de que vino a resultar el triste arrepentimiento. Porque dado un inconveniente, se siguen dél infinitos. Así, para que los fines no se yerren, como casi siempre sucede, conviene hacer fiel examen de los principios, que hallados y elegidos, está hecha la mitad principal de la obra y dan de sí un resplandor que nos descubre de muy lejos con indicios naturales lo por venir. Y aunque de suyo son en sustancia pequeños, en virtud son muy grandes y están dispuestos a mucho, por lo cual se deben dificultar cuando se intentan, procurando todo buen consejo. Mas ya resueltos una vez, por acto de prudencia se juzga el seguirlos con osadía, y tanto mayor, cuanto fuere más noble lo que se pretende con ellos.
Y es imperfección y aun liviandad notable comenzar las cosas para no fenecerlas, en especial si no las impiden súbitos y más graves casos, pues en su fin consiste nuestra gloria. La mía ya te dije que sólo era de tu aprovechamiento, de tal manera que puedas con gusto y seguridad pasar por el peligroso golfo del mar que navegas. Yo aquí recibo los palos y tú los consejos en ellos. Mía es la hambre y para ti la industria como no la padezcas. Yo sufro las afrentas de que nacen tus honras.
Table of contents
Inside this edition
- 01Full text
- 02I procul; en contra numina bella paras?
- 03I
- 04II
- 05III
- 06Mi amo y los más huéspedes dijeron a una:
- 07IV
- 08V
- 09VI
- 10VII
- 11VIII
- 12I
- 13II
- 14III
- 15IV
- 16V
- 17VI
- 18VII
- 19VIII
- 20IX
- 21I
- 22Vi tan llena la medida, que luego temí que había de verter y dije a el huésped:
- 23II
- 24III
- 25IV
- 26V
- 27VI
- 28VII
- 29Mi procurador les dijo:
- 30VIII
- 31IX
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