BooksWhaleBooksWhale
Morriña cover

Spanish Edition

Literature

Morriña

Spanish BooksWhale Edition by Emilia Pardo Bazán

Una novela naturalista sobre migración interior, servicio doméstico, deseo y nostalgia gallega.

Preview
A sample from the prepared text
Formats
Online reader, EPUB, PDF
Access
Library claim

Book introduction

Morriña

Morriña explora la experiencia de una joven gallega en Madrid, atrapada entre servicio doméstico, deseo, dependencia y nostalgia de la tierra natal. Pardo Bazán combina naturalismo, mirada social, tensión psicológica y sensibilidad regional para retratar clase, género y desarraigo.

BooksWhale edition

How this edition was prepared

This edition is based on a public domain text and has been prepared for digital reading by BooksWhale.

Public domain basis

Why this edition can be shared

Emilia Pardo Bazán died in 1921, and Morriña was first published in 1889; these dates support public-domain status for the Spanish original.

Read preview

A sample from the prepared text

Preview selected from the prepared reader text.

Preview chapterFull textRead preview

Morriña

Emilia Pardo Bazán

En el entresuelo que habitan en Madrid doña Aurora Nogueira de Pardillas y »u hijo único Rogelio no es ni de los menos obscuros ni de los más espaciosos, tiene en desquite la ventaja inestimable de eiícontrarae sito en la calle Ancha de San Bernardo, tan frontero á la Universidad Central, que, hablando en plata, aquello as la señora dentro de su butaca de gutapercha, en el rincón de la ventana, mientras crece y meiujua ' su labor de calceta sin mirarla una sola vez, sigue los pasos al adorado chiquillo, y en cierto modo, salvando la distancia de la calle y calando el espesor de las paredes , le acompaña hasta el aula misma. Le ve entrar; al salir observa si se detiene en algún grupo, y con quién charla, y cómo se ríe; conoce á todos los camaradas, á los amigotes, á los antipáticos, á los estudiosos, á los holgazanes, á los asiduos, á los que hacen rabona casi siempre, Tambitn está familiarizada con las cavas de los profesores, y estudia su continente y »u modo de responder al saludo de los discípulos, sacando de los signos exteriores importantes consecuencias psicológicas, relacionadas

con el problema de los exámenes. — «¡Ay! Allí viene ya el viejiño Contreras, el de Procedimientos. ¡Qué afable!... ¡qué cara de santo! Anda despacito el pobre... bien se nota que padece reuma articular, como yo. ¡Malpocado! Me es simpático por eso. No, y sobre todo porque sé que es blando y que le ha de dar á Rogelio un aprobado como una casa. Ahora sale Ruiz del Monte, tan almidonado y tan engreído. Parece todo él hecho de una pieza. ¡Pobres de nos! Con éste no valen empeños, ni influencias, ni... Arre que le han de saber los chicos la asignatura tan bien como él. Pues para eso, que les deje á ellos la cátedra ... y la paga. ¡Ay! Ahí tenemos al señor de Lastra. Jorobadito es un poco. ¡Qué gracia, las caricaturas que los muchachos le sacan en clase! Y se pasa de campechano. Ahí está pegándole palmadas en el hombro á Benito Díaz, el amigacho de Rogelio. Me pax-ece uno de esos señores que dejan rodar el mundo. Bendito él sea. No sé qué se saca de disgustar á las familias y crucificar á los pobres rapaces».

Suspendiendo el soliloquio, la señora se

Preview chapter12 EMILIA PARDO BA2SÁNPreview

hincaba en el moño entrecano la aguja de calceta, rascándose los cascos ligeramente. De pronto la piel floja y rancia de sus mejillas se teñía de rosa vivo, como si una brisa de juventud le orease las facciones.

— ¡Ay! Rogelio.

Salía el estudiante, envuelto en su capa de embozos de felpa carmesí, con el hongo un tantico ladeado y la mirada fija , desde el primer momento, en la ventana aquella. Por lo común sonreía; pero á veces, poniéndose muy formal, llevaba tres dedos al hongo, y estirando el brazo con movimiento de marioneta, remedaba el saludo de los gomosos en el Retiro. Contestaba la madre amenazándole con la mano abierta y descuajándose de risa, cual si fuese nueva una gracia consuetudinaria ya. Después, el muchacho platicaba tres ó cuatro minutos con algunos condiscípulos; de refilón se metía con el fosforero, la billetera, el naranjero de la esquina y los dependientes de la tienda más próxima, acabando por echar un requiebro á las criadas que charloteaban á la puerta ; y al fin subía á su domicilio, esperándole en el

recibimiento doña Aurora. Las primeras frases solían ser por este estilo:

— Mato- amabilis. . . brinda el corporal sustento al fruto de tu vientre. Traigo un hambre que no me la merezco. ¡Aaam! Si no llega pronto el bisteque, se producirán repugnantes escenas de canibalismo.

— Sí , — decía risueña la señora : — va vendrá todo á parar en que te comerás dos aceitunas y una hebra de carne. Anda, pistraco, señorito de la media almendra.

La habitación predilecta de la casa no era ni la sala, siempre abandonada y desierta, ni el despacho de Rogelio, ni el gabinete de la señora: era el comedor, muy próximo á la antesalita. Allí estaba el reloj de pared , que consultaba para las horas de clase Rogelio, perezoso en dar cuerda á su remontuar; allí la mesilla, donde el cesto de la labor y la media empezada desaparecían bajo números del Madrid Cómico, de Los Madriles y de todas las Ilustrarioíics habidas y por haber; allí el sofá bajo, ancho y cómodo y las vastas poltronas: allí, sobre el aparador, el reparito del estómago, botella de Jerez y bizcochos, ó,

Preview chapter14 EMILIA PABDO BAZÁMPreview

en verano, frutas que el chico gulusmeaba; allí, en una copa, el ramo de lilas frescas, ó los claveles que se ponía en el ojal; allí el botijón trasudando agua, y el azucarero, y el frasco del jarabe ferruginoso, y el abanico japonés, y la novela empezada, con la plegadera entre las hojas, y algún libro de texto, maltratado, mucho más que por el uso , por el mal humor y displicencia con que lo cogían y soltaban. Allí, en fin, la chimeneíta, la que funcionaba tan bien, la que consolaba de las cátedras glaciales y los desmantelados patios y pasillos del templo de Minerva. ¡Con qué gusto se ponía Rogelio, al llegar de clase, al canto de la lumbre, sin desembozarse, extendiendo las palmas hechas dos carámbanos! El calor desentumecía sus tejidos, activaba su empobrecida sangre, y le daba fuerzas para pedir, entre chistosos regaños y súplicas mimosas, el almuerzo, sintiendo casi la puntualidad con que se lo servían, porque se le acababa el tema de sus humoradas y bromas. Aun no había él cruzado la puerta y ya estaba doña Aurora gritando :

— Fausta... Pepa.. . Que llega el señorito. . . Almorzar por el aire. . . Niño, el jirope de hierro... _Te cuento las gotas amargas?

— ¿Qué mayores amarguras que las de la muerte por iiianicicíii? V., fámula encargada del ramo culinario, ¿se puede saber con qué deleitosos manjares piensa V. calmar hoy el hambre que me roe las entrañas? ¿Me ha destilado V. ambrosía celestial,

Table of contents

Inside this edition

  1. 01Full text
  2. 0212 EMILIA PARDO BA2SÁN
  3. 0314 EMILIA PABDO BAZÁM
  4. 04IG KMILIA PARDO BAZÁN
  5. 0520 KMILIA PAHUU BAZAN
  6. 06¿2 EMILIA PARDO BAZÁN
  7. 07'4 EMILIA PARDO BAZÁK
  8. 0826 EMILIA PARDO BAZÁN
  9. 092FS EMILIA PARDO BAZÁN
  10. 1082 KMILIA PARDO BAZÁN
  11. 11MORRIJA 88
  12. 1286 EMILIA PARDO BAZÁN
  13. 1388 EMILIA PARDO BAZÁN
  14. 1440 EMILIA PARDO BAZÍN
  15. 1542 EMILIA PARDO BAZÁN
  16. 164H EMILIA PABDO BAZÁN
  17. 17MORHIÑA 47
  18. 1848 EMILIA PARDO BAZÁM
  19. 19MORUIJ(A 49
  20. 2052 KUILIA PARDO BAZÁN
  21. 2156 EMILIA PARDO BAZÁN
  22. 22MORRIÑA. . 57
  23. 2360 EMILIA PAKDO BAZÁN
  24. 2462 EMILIA PARDO BAZÁN
  25. 25MORRIÑA (>3
  26. 2664 EMILIA PABIX) BAZÁN
  27. 2770 EMILIA PABDO BAZÍN
  28. 2880 EMILIA PARDO BAZÁN
  29. 2982 EMILIA PAHDO BAZÁN
  30. 30HOBBIÑA 88
  31. 3184 EMILIA PABDO BAZÁM
  32. 3292 EMILIA PARDO BAZÁN
  33. 33$M EMILIA PARDO BAZÁN
  34. 3496 EMILIA PARDO BAZÁN
  35. 35102 BMILIA. PARDO BAZÁN
  36. 36106 EMILIA PARDO BAZÁN
  37. 37106 EMILIA PARDO BAZÁN
  38. 38112 EMILIA PABDO BAZÁN
  39. 39118 BMILIA PARDO BAZÁN
  40. 40120 EMILIA PARDO BAZÁN
  41. 41122 EMILIA PABDO BAZÁN
  42. 42124 EMILIA PARDO BAZÍN
  43. 43128 EMILIA PARDO BAZÁN
  44. 44132 KHILIA PARDO BAZÁN
  45. 45184 EMILIA PARDO BAZÁM
  46. 46186 EMILIA PARDO BAZÁH
  47. 47188 EMILIA PARDO BAZÁN
  48. 48140 BMILIA PAHDO BAZÁM
  49. 49142 EMILIA PARDO BAZÁN
  50. 50MOHKIÑA 143
  51. 51146 EMILIA PARDO BAZÁN
  52. 52148 KNILIA PARDO BAZÁN
  53. 53150 EMILIA PARDO BAZÁN
  54. 54154 EMILIA PJLRDO BAZÁN
  55. 55156 RMILIA PARDO BAZÁN
  56. 56162 EMILIA PARDO BAZÁN
  57. 571()8 BMILIA PABDO BAZA.N
  58. 58170 BMILIA PARDO BASAN
  59. 59172 EMILIA PARDO BAZÁM
  60. 60174 KMIMA PARDO BAZÁN
  61. 61176 KMILIA FAKDO BAZÁH
  62. 62182 EMILIA PA.RDO BASAN
  63. 63184 EMILIA PARDO BACÍN
  64. 64186 EMILIA PARDO BAZÍN
  65. 65188 BMILIA PABDO BAZÁN
  66. 66196 EMILIA PARDO BAZÁH
  67. 67200 BMILIÁ PABDO BAZÁN
  68. 68201 KUILIA TARDO BAZÁN
  69. 6920G KMILIA PARDO BAZÁM
  70. 70208 EMILIA PARDO BAZÁK
  71. 71220 EMILIA PARDO BAZÁM
  72. 72222 EMILIA PARDO BAZÍN
  73. 73224 EMILIA PARDO BAZÁM
  74. 74290 EMILIA PARDO BAZÁH
  75. 75282 XMILIA PARDO BAZÁN
  76. 76281 EMILIA PABDO BAZÁK
  77. 7728S KMILIA PARDO BAZÁN
  78. 78244 EMILIA PARDO BAZÁN
  79. 79246 EMILIA PARDO UAZÁM
  80. 80252 KMILIA PABDO BAEÍN
  81. 81254 EMILIA PABDO BAZÍN
  82. 82256 BMILIA PAHDO BAZÁH
  83. 83258 EMILIA PARDO BAZÁK
  84. 842 EMILIA PABDO BAZÁN
  85. 85264 EMILIA PABDO BAZÁK
  86. 862G8 EMILIA PARDO BAZÁM
  87. 87270 KMILIÁ PARDO BAZÁN
  88. 88272 EMILIA PARDO BAZÁM
  89. 89276 KHILIA PARDO BAZÁM
  90. 90278 EMILIA PABDO BAZÁN
  91. 91280 RMILIA PARDO BAZÁN
  92. 92281 EMILIA PARDO BAZÁN
  93. 93EPILOGO
  94. 94200 EMILIA PARDO BAZÍN
  95. 95292 EMILIA PARDO BAZÁN

Language availability

Other languages

Additional language editions are not published yet. This section will link to other BooksWhale editions when they become available.

Request another language

Morriña

Membership $9.99 / year · claim access

PreviewJoin