Niebla cover

espagnol Édition

Littérature

Niebla

Édition BooksWhale en espagnol par Miguel de Unamuno

Una nivola filosófica sobre identidad, ficción, amor y libertad frente al autor.

Aperçu
Extrait du texte préparé
Formats
Lecteur en ligne, EPUB, PDF
Accès
Claim Bibliothèque

Introduction du livre

Niebla

Niebla sigue a Augusto Pérez en una historia que desestabiliza los límites entre personaje, autor y lector. Unamuno mezcla humor, metaficción y angustia existencial.

Édition BooksWhale

Préparation de cette édition

Cette édition repose sur un texte du domaine public et a été préparée par BooksWhale pour la lecture numérique.

Base du domaine public

Pourquoi cette édition peut être partagée

Miguel de Unamuno murió en 1936, y Niebla fue publicada en 1914; estas fechas sostienen el dominio público de esta edición española.

Lire l'aperçu

Extrait du texte préparé

Aperçu sélectionné depuis le texte de lecture préparé.

Chapitre d'aperçuFull textLire l'aperçu

Niebla

Nivola

Miguel de Unamuno

Chapitre d'aperçuPRÓLOGOAperçu

Se empeña don Miguel de Unamuno en que ponga yo un prólogo a este su libro en que se relata la tan lamentable historia de mi buen amigo Augusto Pérez y su misteriosa muerte, y yo no puedo menos sino escribirlo, porque los deseos del señor Unamuno son para mí mandatos, en la más genuina acepción de este vocablo. Sin haber yo llegado al extremo de escepticismo hamletiano de mi pobre amigo Pérez, que llegó hasta a dudar de su propia existencia, estoy por lo menos firmemente persuadido de que carezco de eso que los psicólogos llaman libre albedrío, aunque para mi consuelo creo también que tampoco goza don Miguel de él.

Parecerá acaso extraño a alguno de nuestros lectores que sea yo, un perfecto desconocido en la república de las letras españolas, quien prologue un libro de don Miguel que es ya ventajosamente conocido en ella, cuando la costumbre es que sean los escritores más conocidos los que hagan en los prólogos la presentación de aquellos otros que lo sean menos. Pero es que nos hemos puesto de acuerdo don Miguel y yo para alterar esta perniciosa costumbre, invirtiendo los términos, y que sea el desconocido el que al conocido presente. Porque en rigor los libros más se compran por el cuerpo del texto que no por el prólogo, y es natural por lo tanto que cuando un joven principiante como yo, desee darse a conocer, en vez de pedir a un veterano de las letras que le escriba un prólogo de presentación, debe rogarle que le permita ponérselo a una de sus obras. Y esto es a la vez resolver uno de los problemas de ese eterno pleito de los jóvenes y los viejos.

Únenme, además, no pocos lazos con don Miguel de Unamuno. Aparte de que este señor saca a relucir en este libro, sea novela o _nivola_ (véase pág. 158)—y conste que esto de la _nivola_ es invención mía—, no pocos dichos y conversaciones que con el malogrado Augusto Pérez tuve, y que narra también en ella la historia del nacimiento de mi tardío hijo Victorcito, parece que tengo algún lejano parentesco con don Miguel, ya que mi apellido es el de uno de sus antepasados, según doctísimas investigaciones genealógicas de mi amigo Antolín S. Paparrigópulos, tan conocido en el mundo de la erudición.

Yo no puedo prever ni la acojida que esta _nivola_ obtendrá de parte del público que lee a don Miguel, ni cómo se la tomarán a éste. Hace algún tiempo que vengo siguiendo con alguna atención la lucha que don Miguel ha entablado con la ingenuidad pública y estoy verdaderamente asombrado de lo profunda y cándida que es ésta. Con ocasión de sus artículos en el _Mundo Gráfico_ y en alguna otra publicación análoga, ha recibido don Miguel algunas cartas y recortes de periódicos de provincias que ponen de manifiesto los tesoros de candidez ingenua y de simplicidad palomina que todavía se conservan en nuestro pueblo. Una vez comentan aquella su frase de que el Sr. Cervantes (don Miguel) no carecía de algún ingenio y parece se escandalizan de la irreverencia; otra se enternecen por esas sus melancólicas reflexiones sobre la caída de las hojas; ya se entusiasman por su grito ¡guerra a la guerra! que le arrancó el dolor de ver que los hombres se mueren aunque no los maten; ya reproducen aquel puñado de verdades no paradójicas que publicó después de haberlas recojido por todos los cafés, círculos y cotarrillos, donde andaban podridas de puro manoseadas y hediendo a ramplonería ambiente, por lo que las reconocieron como suyas los que las reprodujeron, y hasta ha habido palomilla sin hiel que se ha indignado de que este logómaco de don Miguel escriba algunas veces Kultura con K mayúscula y después de atribuirse habilidad para inventar amenidades reconozca ser incapaz de producir colmos y juegos de palabras, pues sabido es que para este público ingenuo el ingenio y la amenidad se reducen a eso: a los colmos y los juegos de palabras.

Chapitre d'aperçuVÍCTOR GOTI.Aperçu

VÍCTOR GOTI.

Table des matières

Dans cette édition

  1. 01Full text
  2. 02PRÓLOGO
  3. 03VÍCTOR GOTI.
  4. 04POST-PRÓLOGO
  5. 05M. DE U.
  6. 06NIEBLA
  7. 07I
  8. 08II
  9. 09AUGUSTO PÉREZ.»
  10. 10III
  11. 11IV
  12. 12V
  13. 13VI
  14. 14VII
  15. 15VIII
  16. 16IX
  17. 17X
  18. 18XI
  19. 19XII
  20. 20XIII
  21. 21XIV
  22. 22XV
  23. 23XVI
  24. 24XVII
  25. 25XVIII
  26. 26XIX
  27. 27XX
  28. 28XXI
  29. 29XXII
  30. 30XXIII
  31. 31XXIV
  32. 32XXV
  33. 33XXVI
  34. 34XXVII
  35. 35XXVIII
  36. 36XXIX
  37. 37XXX
  38. 38XXXI
  39. 39XXXII
  40. 40XXXIII
  41. 41ORACIÓN FÚNEBRE
  42. 42POR MODO DE EPÍLOGO

Disponibilité linguistique

Autres langues

Aucune autre édition linguistique n'est encore publiée. Cette section les reliera lorsqu'elles seront disponibles.

Demander une autre langue

Niebla

Abonnement $9.90 / an · accès claim

AperçuRejoindre