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Literatura
El villano en su rincón
Edición BooksWhale en español de Lope de Vega
Una comedia sobre la vida retirada, el poder, el honor y la mirada del rey sobre un campesino satisfecho.
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Introducción del libro
El villano en su rincón
Una comedia sobre la vida retirada, el poder, el honor y la mirada del rey sobre un campesino satisfecho. Lope de Vega enfrenta la tranquilidad de un campesino con la curiosidad del poder y convierte la vida sencilla en una lección sobre libertad.
Edición BooksWhale
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Lope de Vega died in 1635; this Golden Age comedy is public domain.
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El villano en su rincón
Lope de Vega
Capítulo de vista previaPersonasVista previa
Félix Lope de Vega y Carpio
Los que hablan en ella son los siguientes:
• LISARDA, labradora • BELISA • COSTANZA • OTÓN, caballero • FINARDO • MARÍN, lacayo • El REY de Francia • La INFANTA, su hermana • El ALMIRANTE • JUAN Labrador • FELICIANO, labrador • FILETO, labrador • BRUNO, labrador • SALVANO, labrador • TIRSO, labrador • Un ALCALDE • MÚSICOS • VILLANOS • CRIADOS • ENMASCARADOS • ACOMPAÑAMIENTO
• LISARDA, labradora • BELISA • COSTANZA • OTÓN, caballero • FINARDO • MARÍN, lacayo
• El REY de Francia • La INFANTA, su hermana • El ALMIRANTE • JUAN Labrador • FELICIANO, labrador
• FILETO, labrador • BRUNO, labrador • SALVANO, labrador • TIRSO, labrador • Un ALCALDE
• MÚSICOS • VILLANOS • CRIADOS • ENMASCARADOS • ACOMPAÑAMIENTO
Capítulo de vista previaActo IVista previa
LISARDA y BELISA, en hábito de damas.
Detrás, OTÓN, FINARDO y MARÍN
BELISA:
¿De esto gustas?
LISARDA:
De esto gusto.
BELISA:
¡Qué notable inclinación!
OTÓN:
Casadas pienso que son.
FINARDO:
No te resulte disgusto; que en el hábito parecen gente noble y principal.
OTÓN:
Talle y habla es celestial. Juntos matan y enloquecen. Mas si el ánimo faltara, ¿qué ocasión no se perdiera?
LISARDA:
Si bien no me pareciera, ninguna joya tomara; que lo mayor para mí es el buen talle del hombre.
BELISA:
Por mi fe que es gentilhombre.
FINARDO:
¿Volverás a hablarla?
OTÓN:
Sí.
LISARDA:
¡Con qué estilo tan galán tantas joyas me compró!
BELISA:
Habla bajo, porque yo pienso, Lisarda, que van siguiendo nuestras pisadas.
LISARDA:
Eso me ha dado temor.
BELISA:
Vuelve muy aprisa Amor por las prendas empeñadas.
LISARDA:
Todo lo que éste me ha dado, de opinión ha de perder, si agora viene a saber la calidad de mi estado; mas podrélo remediar con darle una prenda yo que valga más.
BELISA:
Eso no.
OTÓN:
Quiero, Finardo, llegar. A LISARDA A mucha descortesía, hermosa dama, tendréis, y apostaré que estaréis descontenta de la mía porque sirviéndoos vengo y que una vez vuelvo a hablaros.
LISARDA:
Yo me holgara de obligaros por el peligro que tengo, señor, a que me dejéis, cierto de que en el lugar donde hoy me visteis llegar, muchas veces me veréis; y para satisfacción de que no os digo mentira --porque no sabe quien mira las más veces la intención-- esta sortija tomad.
OTÓN:
Por prenda vuestra la aceto, y no seguiros prometo, si no es con la voluntad. No os espante el ver que siga, pues el alma me lleváis, ni el ver, pues ya me dejáis que esto tan aprisa os diga; que sabe el cielo que es fuerza, y que no he podido más.
LISARDA:
El noble que ama, jamás hizo a lo que quiso fuerza. Esto espero yo de vos, pues vuestra nobleza es llana; que aquí me veréis mañana. Y quedaos con Dios.
OTÓN:
Adiós.
LISARDA:
Yo os juro que, si os agrado, que de vos lo voy también, y que procediendo bien, os doy amor por cuidado.
OTÓN:
Yo no pasaré de aquí satisfecho que os veré.
LISARDA:
Pues yo de aquí pasaré si vos me obligáis ansí.
OTÓN:
Digo que vais en buena hora.
LISARDA:
Satisfecha voy de vos.
OTÓN:
Id con Dios.
LISARDA:
Quedad con Dios.
Vanse ellas
FINARDO:
¿Qué tenemos?
OTÓN:
Que es señora de gran calidad, sin duda.
FINARDO:
Lindamente os ha engañado.
OTÓN:
Yo me doy por bien pagado, que eternamente acuda donde dice que vendrá.
FINARDO:
¿Qué te parece, Marín, de éste, tu señor?
MARÍN:
Que en fin tras sus antojos se va. ¿Qué bestia le hubiera dado tantas joyas a mujer sin coche, silla, o traer sólo un escudero al lado?
OTÓN:
No la pensaba seguir... La palabra me tomó... pero perdonad, que yo os tengo de ver mentir, y me habéis de confesar que soy más cuerdo, aunque poco. Parte, por gusto de un loco, Marín, hasta verla entrar en la casa donde vive. ¿Qué miras? Véla siguiendo.
MARÍN:
Voy tras ella, porque entiendo que ya Finardo apercibe la vaya que te ha de dar.
OTÓN:
No hará, por vida de Otón; que yo sé que es ocasión para podella envidiar.
Vase MARÍN
FINARDO:
Fingís estar engañado por que no os tenga por necio.
OTÓN:
Para mí no tiene precio, Finardo, un término honrado.
FINARDO:
¡Término honrado es tomar más de trescientos escudos de joyas de oro!
Índice
Dentro de esta edición
- 01Full text
- 02Personas
- 03Acto I
- 04Acto II
- 05Acto III
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