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Littérature
Morriña
Édition BooksWhale en espagnol par Emilia Pardo Bazán
Una novela naturalista sobre migración interior, servicio doméstico, deseo y nostalgia gallega.
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Introduction du livre
Morriña
Morriña explora la experiencia de una joven gallega en Madrid, atrapada entre servicio doméstico, deseo, dependencia y nostalgia de la tierra natal. Pardo Bazán combina naturalismo, mirada social, tensión psicológica y sensibilidad regional para retratar clase, género y desarraigo.
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Emilia Pardo Bazán died in 1921, and Morriña was first published in 1889; these dates support public-domain status for the Spanish original.
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Morriña
Emilia Pardo Bazán
En el entresuelo que habitan en Madrid doña Aurora Nogueira de Pardillas y »u hijo único Rogelio no es ni de los menos obscuros ni de los más espaciosos, tiene en desquite la ventaja inestimable de eiícontrarae sito en la calle Ancha de San Bernardo, tan frontero á la Universidad Central, que, hablando en plata, aquello as la señora dentro de su butaca de gutapercha, en el rincón de la ventana, mientras crece y meiujua ' su labor de calceta sin mirarla una sola vez, sigue los pasos al adorado chiquillo, y en cierto modo, salvando la distancia de la calle y calando el espesor de las paredes , le acompaña hasta el aula misma. Le ve entrar; al salir observa si se detiene en algún grupo, y con quién charla, y cómo se ríe; conoce á todos los camaradas, á los amigotes, á los antipáticos, á los estudiosos, á los holgazanes, á los asiduos, á los que hacen rabona casi siempre, Tambitn está familiarizada con las cavas de los profesores, y estudia su continente y »u modo de responder al saludo de los discípulos, sacando de los signos exteriores importantes consecuencias psicológicas, relacionadas
con el problema de los exámenes. — «¡Ay! Allí viene ya el viejiño Contreras, el de Procedimientos. ¡Qué afable!... ¡qué cara de santo! Anda despacito el pobre... bien se nota que padece reuma articular, como yo. ¡Malpocado! Me es simpático por eso. No, y sobre todo porque sé que es blando y que le ha de dar á Rogelio un aprobado como una casa. Ahora sale Ruiz del Monte, tan almidonado y tan engreído. Parece todo él hecho de una pieza. ¡Pobres de nos! Con éste no valen empeños, ni influencias, ni... Arre que le han de saber los chicos la asignatura tan bien como él. Pues para eso, que les deje á ellos la cátedra ... y la paga. ¡Ay! Ahí tenemos al señor de Lastra. Jorobadito es un poco. ¡Qué gracia, las caricaturas que los muchachos le sacan en clase! Y se pasa de campechano. Ahí está pegándole palmadas en el hombro á Benito Díaz, el amigacho de Rogelio. Me pax-ece uno de esos señores que dejan rodar el mundo. Bendito él sea. No sé qué se saca de disgustar á las familias y crucificar á los pobres rapaces».
Suspendiendo el soliloquio, la señora se
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hincaba en el moño entrecano la aguja de calceta, rascándose los cascos ligeramente. De pronto la piel floja y rancia de sus mejillas se teñía de rosa vivo, como si una brisa de juventud le orease las facciones.
— ¡Ay! Rogelio.
Salía el estudiante, envuelto en su capa de embozos de felpa carmesí, con el hongo un tantico ladeado y la mirada fija , desde el primer momento, en la ventana aquella. Por lo común sonreía; pero á veces, poniéndose muy formal, llevaba tres dedos al hongo, y estirando el brazo con movimiento de marioneta, remedaba el saludo de los gomosos en el Retiro. Contestaba la madre amenazándole con la mano abierta y descuajándose de risa, cual si fuese nueva una gracia consuetudinaria ya. Después, el muchacho platicaba tres ó cuatro minutos con algunos condiscípulos; de refilón se metía con el fosforero, la billetera, el naranjero de la esquina y los dependientes de la tienda más próxima, acabando por echar un requiebro á las criadas que charloteaban á la puerta ; y al fin subía á su domicilio, esperándole en el
recibimiento doña Aurora. Las primeras frases solían ser por este estilo:
— Mato- amabilis. . . brinda el corporal sustento al fruto de tu vientre. Traigo un hambre que no me la merezco. ¡Aaam! Si no llega pronto el bisteque, se producirán repugnantes escenas de canibalismo.
— Sí , — decía risueña la señora : — va vendrá todo á parar en que te comerás dos aceitunas y una hebra de carne. Anda, pistraco, señorito de la media almendra.
La habitación predilecta de la casa no era ni la sala, siempre abandonada y desierta, ni el despacho de Rogelio, ni el gabinete de la señora: era el comedor, muy próximo á la antesalita. Allí estaba el reloj de pared , que consultaba para las horas de clase Rogelio, perezoso en dar cuerda á su remontuar; allí la mesilla, donde el cesto de la labor y la media empezada desaparecían bajo números del Madrid Cómico, de Los Madriles y de todas las Ilustrarioíics habidas y por haber; allí el sofá bajo, ancho y cómodo y las vastas poltronas: allí, sobre el aparador, el reparito del estómago, botella de Jerez y bizcochos, ó,
Chapitre d'aperçu14 EMILIA PABDO BAZÁMAperçu
en verano, frutas que el chico gulusmeaba; allí, en una copa, el ramo de lilas frescas, ó los claveles que se ponía en el ojal; allí el botijón trasudando agua, y el azucarero, y el frasco del jarabe ferruginoso, y el abanico japonés, y la novela empezada, con la plegadera entre las hojas, y algún libro de texto, maltratado, mucho más que por el uso , por el mal humor y displicencia con que lo cogían y soltaban. Allí, en fin, la chimeneíta, la que funcionaba tan bien, la que consolaba de las cátedras glaciales y los desmantelados patios y pasillos del templo de Minerva. ¡Con qué gusto se ponía Rogelio, al llegar de clase, al canto de la lumbre, sin desembozarse, extendiendo las palmas hechas dos carámbanos! El calor desentumecía sus tejidos, activaba su empobrecida sangre, y le daba fuerzas para pedir, entre chistosos regaños y súplicas mimosas, el almuerzo, sintiendo casi la puntualidad con que se lo servían, porque se le acababa el tema de sus humoradas y bromas. Aun no había él cruzado la puerta y ya estaba doña Aurora gritando :
— Fausta... Pepa.. . Que llega el señorito. . . Almorzar por el aire. . . Niño, el jirope de hierro... _Te cuento las gotas amargas?
— ¿Qué mayores amarguras que las de la muerte por iiianicicíii? V., fámula encargada del ramo culinario, ¿se puede saber con qué deleitosos manjares piensa V. calmar hoy el hambre que me roe las entrañas? ¿Me ha destilado V. ambrosía celestial,
Table des matières
Dans cette édition
- 01Full text
- 0212 EMILIA PARDO BA2SÁN
- 0314 EMILIA PABDO BAZÁM
- 04IG KMILIA PARDO BAZÁN
- 0520 KMILIA PAHUU BAZAN
- 06¿2 EMILIA PARDO BAZÁN
- 07'4 EMILIA PARDO BAZÁK
- 0826 EMILIA PARDO BAZÁN
- 092FS EMILIA PARDO BAZÁN
- 1082 KMILIA PARDO BAZÁN
- 11MORRIJA 88
- 1286 EMILIA PARDO BAZÁN
- 1388 EMILIA PARDO BAZÁN
- 1440 EMILIA PARDO BAZÍN
- 1542 EMILIA PARDO BAZÁN
- 164H EMILIA PABDO BAZÁN
- 17MORHIÑA 47
- 1848 EMILIA PARDO BAZÁM
- 19MORUIJ(A 49
- 2052 KUILIA PARDO BAZÁN
- 2156 EMILIA PARDO BAZÁN
- 22MORRIÑA. . 57
- 2360 EMILIA PAKDO BAZÁN
- 2462 EMILIA PARDO BAZÁN
- 25MORRIÑA (>3
- 2664 EMILIA PABIX) BAZÁN
- 2770 EMILIA PABDO BAZÍN
- 2880 EMILIA PARDO BAZÁN
- 2982 EMILIA PAHDO BAZÁN
- 30HOBBIÑA 88
- 3184 EMILIA PABDO BAZÁM
- 3292 EMILIA PARDO BAZÁN
- 33$M EMILIA PARDO BAZÁN
- 3496 EMILIA PARDO BAZÁN
- 35102 BMILIA. PARDO BAZÁN
- 36106 EMILIA PARDO BAZÁN
- 37106 EMILIA PARDO BAZÁN
- 38112 EMILIA PABDO BAZÁN
- 39118 BMILIA PARDO BAZÁN
- 40120 EMILIA PARDO BAZÁN
- 41122 EMILIA PABDO BAZÁN
- 42124 EMILIA PARDO BAZÍN
- 43128 EMILIA PARDO BAZÁN
- 44132 KHILIA PARDO BAZÁN
- 45184 EMILIA PARDO BAZÁM
- 46186 EMILIA PARDO BAZÁH
- 47188 EMILIA PARDO BAZÁN
- 48140 BMILIA PAHDO BAZÁM
- 49142 EMILIA PARDO BAZÁN
- 50MOHKIÑA 143
- 51146 EMILIA PARDO BAZÁN
- 52148 KNILIA PARDO BAZÁN
- 53150 EMILIA PARDO BAZÁN
- 54154 EMILIA PJLRDO BAZÁN
- 55156 RMILIA PARDO BAZÁN
- 56162 EMILIA PARDO BAZÁN
- 571()8 BMILIA PABDO BAZA.N
- 58170 BMILIA PARDO BASAN
- 59172 EMILIA PARDO BAZÁM
- 60174 KMIMA PARDO BAZÁN
- 61176 KMILIA FAKDO BAZÁH
- 62182 EMILIA PA.RDO BASAN
- 63184 EMILIA PARDO BACÍN
- 64186 EMILIA PARDO BAZÍN
- 65188 BMILIA PABDO BAZÁN
- 66196 EMILIA PARDO BAZÁH
- 67200 BMILIÁ PABDO BAZÁN
- 68201 KUILIA TARDO BAZÁN
- 6920G KMILIA PARDO BAZÁM
- 70208 EMILIA PARDO BAZÁK
- 71220 EMILIA PARDO BAZÁM
- 72222 EMILIA PARDO BAZÍN
- 73224 EMILIA PARDO BAZÁM
- 74290 EMILIA PARDO BAZÁH
- 75282 XMILIA PARDO BAZÁN
- 76281 EMILIA PABDO BAZÁK
- 7728S KMILIA PARDO BAZÁN
- 78244 EMILIA PARDO BAZÁN
- 79246 EMILIA PARDO UAZÁM
- 80252 KMILIA PABDO BAEÍN
- 81254 EMILIA PABDO BAZÍN
- 82256 BMILIA PAHDO BAZÁH
- 83258 EMILIA PARDO BAZÁK
- 842 EMILIA PABDO BAZÁN
- 85264 EMILIA PABDO BAZÁK
- 862G8 EMILIA PARDO BAZÁM
- 87270 KMILIÁ PARDO BAZÁN
- 88272 EMILIA PARDO BAZÁM
- 89276 KHILIA PARDO BAZÁM
- 90278 EMILIA PABDO BAZÁN
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